El Camino de Santiago Portugués es una de las rutas jacobeas más populares (junto con el camino francés) y cada año miles de peregrinos atraviesan Galicia siguiendo este histórico itinerario desde Lisboa hasta Santiago de Compostela.
Quienes quieren descubrir los paisajes de nuestras rías escogen la variante del Camino Portugués por la costa, ya que es una excelente forma de descubrir pueblos, senderos y rincones con encanto de la ría de Vigo durante la peregrinación.
El Camino Portugués por la Costa
El Camino Portugués entra en Galicia, desde Portugal, por Tui cruzando el puente desde Valença do Minho y continúa hacia O Porriño, Redondela, Pontevedra y Santiago de Compostela. Se trata de una ruta de 7 días muy popular en estos últimos años, seguramente debido a la masificación del Camino Francés.
Sin embargo, existe esta variante mucho más salvaje y natural pegada a la costa atlántica: el Camino Portugués por la costa, que atraviesa numerosos ríos, “”cruceiros”, petos de ánimos, bosques y viñedos de Albariño. Sin olvidarnos de esas espectaculares vistas de la ría de Vigo.
Etapas del Camino Portugués por la Costa
Este camino va pegado a la costa y entrarías en Galicia a través de un ferry entre Caminha y A Guarda, un pequeño pueblo costero donde puedes comer el mejor marisco.

- Caminha/A Guarda – Mougás (Oia): 16,7 km
- Mougás (Oia) – Baiona: 18,6 km
- Baiona – Vigo: 26,8 km
- Vigo – Redondela: 16,3 km y a partir de aquí se une con el Camino Portugués central
- Redondela – Pontevedra: 18,2 km
- Pontevedra – Caldas de Reis: 23 km
- Caldas de Reis – Padrón: 18,7 km
- Padrón – Santiago de Compostela: 24,8 km
Uno de los puntos más especiales del recorrido es precisamente caminar pegado al mar y contemplando la ría de Vigo con las Islas Cíes al fondo, una las vistas más bonitas de toda las rutas jacobeas.
Qué ver cerca del Camino Portugués por la costa
A pocos kilómetros del trazado principal del Camino Portugués se encuentran numerosos lugares de interés que merece la pena visitar.
En A Guarda es casi obligatorio que, al terminar tu etapa, te acerques hasta el Monte de Santa Tegra donde tendrás unas vistas increíbles del río Miño que hace de frontera con Portugal y los castros celtas.
Muchos peregrinos aprovechan además un día de descanso en Vigo para conocer la Islas Cíes, llamadas por los romanos, el paraíso de los dioses.
Tomarse un día libre para descansar en la ría de Vigo es una gran idea para disfrutar del entorno, ya que es una de las etapas más duras al suponer más kilómetros, ya que tendrás que sumar el camino por la ciudad desde que entras en Vigo hasta tu alojamiento.
Si te apetece descansar una noche tenemos un montón de lugares que podemos recomendarte si te hospedas en la ría de Vigo, como:
- las playas del Morrazo y pueblos marineros como Cangas o Moaña
- un free tour por la ciudad de Vigo
- coger un barco para visitar las Islas Cíes, etc…
Otro punto interesante para visitar se encuentra en la etapa entre Pontevedra y Caldas, desviándote unos 400 metros del camino, cruzando la carretera nacional N-550, llegarás a la Cascada del río Barosa, sin duda hacer un pequeña parada en este entorno es mágico.
Muchos viajeros empiezan este camino en Baiona, ya que desde aquí cumplirás con el mínimo de 100 kilómetros que se exigen para obtener tu credencial de peregrino: «La Compostelana»
Sin embargo, los paisajes costeros desde A Guarda hasta el Monasterio de Oia no tienen desperdicio, y es una de las rutas turísticas en coche que más recomendamos.


Elige tu camino
Hay muchas formas de hacer el Camino de Santiago. Se puede hacer en soledad, los hay que prefieren en grupo o compañía; algunos prefieren la forma más austera y alojarse en albergues, otros buscan los mejores alojamientos; también hay personas que prefieren caminar durante el día y relajarse al terminar la etapa con alguna actividad o visita cultural. Hay muchos caminos y variantes para disfrutar de esta experiencia que engancha a miles de personas cada año.
Hacer el Camino de Santiago no tiene porque ser una experiencia incómoda, todo depende de cómo te lo organices.
¡Buen Camino!